Mientras millones de las personas más pobres del mundo apenas pueden conseguir alimento, la Unión Europea planea usar su comida para conseguir combustible.
Gracias a todos los que habéis enviado correos electrónicos a los diputados de la UE, exigiéndoles que digan "NO" a los biocombustibles.
Presentados como una solución al cambio climético y un medio para saciar nuestro deseo insaciable de petróleo, los biocombustibles estén haciendo més mal que bien.